domingo, 18 de mayo de 2014

La Dramatización y su importancia en el desarrollo del niño para aprender a hablar, escuchar, conversar y dialogar.

La expresión dramática es otro de los caminos que podemos utilizar para comunicarnos y enseñar a los niños el arte de comunicarse, hablando, conversando y dialogando.
Según un artículo de María Prieto, Universidad de Oviedo, enlace que os dejo al final de mi entrada, la palabra dramatización viene del griego drao, que significa “hacer”. Por eso en la actividades dramáticas se superponen el “saber” y el “saber hacer” junto con el “saber ser”, lo que hace que la expresión dramática sea un recurso importante para que los niños aprendan a expresarse de manera correcta y apropiada, además de ser un procedimiento perfecto para iniciar a los  niños en la interacción social, por medio de tareas basadas en el diálogo, creando una situación real de comunicación oral por medio de técnicas lúdicas.
La dramatización favorece la adquisición de la lengua, analiza, experimenta situaciones, plantea conflictos y sus posibles resoluciones, se refuerzan las estrategias de comunicación fomentando la confianza en uno mismo e impulsando la desinhibición, la fluidez verbal y reduce las barreras afectivas, aumentando la motivación, la imaginación y la creatividad, y no menos importante la sensibilidad artística, imaginativa y cultural.
Como hemos dicho ya en muchas ocasiones la comunicación no es algo que siempre hagamos con palabras o de forma oral, pues va acompañada de nuestro cuerpo, gestos, miradas, posturas, el lenguaje es una acción que muestra muchos códigos simultáneos.
Por todo esto la dramatización supone uno de los recursos más completos con los que cuenta el profesor en el aula para el desarrollo de la comunicación, participación y relaciones sociales en sus aulas, se trata de un aprendizaje colaborativo por parte de todos los componentes de la clase pudiendo interactuar con otros iguales, mayores y más pequeños.
En este artículo podemos ver como los niños pueden aprender de esta manera lúdica normas, tanto en situaciones formales como no formales, aprender y saber diferenciar las distintas funciones del lenguaje, que sin darnos cuenta utilizamos diariamente en nuestras vidas,  también aprenden a conocerse ellos mismos y a los demás, sean o no de su misma cultura, intercambiando ideas, conocimientos y pensamientos, podemos también trabajar el intercambio de roles, ya sean culturas distintas, razas, etnias o sexos, para que sean capaces de realizar un acto empático con el resto de compañeros, aprendiendo a no segregar ni a discriminar por ninguno de los motivos anteriores ni otros que pudiesen darse en la vida real.
Como ya he comentado antes os dejo el enlace del documento original de María Prieto, “De la Expresión Dramática a la Expresión Oral”, espero os guste.

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